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“Si quieres ir rápido ve solo/a, si quieres llegar lejos ve acompañado/a.”

Proverbio africano.

 

La Terapia Gestalt entiende que la persona que acude a consulta tiene dificultades en su interacción con el mundo, que afectan a su salud. Las personas si tenemos el apoyo suficiente podemos poner en marcha nuestros propios recursos y/o generar unos nuevos si es necesario, somos capaces de hacer los cambios que necesitamos. El/la psicoterapeuta Gestalt  trabaja desde la experiencia de esa persona, que es dinámica, y el aquí y ahora de esa vivencia, juntos construyen. Exploran para hacer más consciente cómo ha llegado la persona hasta el punto en el que se encuentra y cómo aprender a hacer de otras maneras, devolviéndole la capacidad de elegir que opción quiere tomar para afrontar la vida, y dejar de reducirla a una o unas pocas opciones (ansiedad, adicciones, depresión, etc.)

Entiende y confía en su capacidad para encontrar una manera de relación propia y acorde con su momento, su dinámica personal y su entorno, es decir, que este siempre basada en el respeto hacia esa persona, su ritmo en el proceso y su momento vital.

Acompaña el proceso del darse cuenta, y en ese movimiento, el ajuste natural que cada ser humano realizamos para adaptarnos al entorno de la manera más sana posible.

La Terapia Gestalt es una terapia perteneciente a la Psicología Humanista, la cual se caracteriza por no estar hecha exclusivamente para tratar alguna patología (ansiedad, depresión, trauma, etc.), sino también para desarrollar el potencial humano. El objetivo de la Terapia Gestalt es ayudar al paciente en su dificultad ya sea relacional, de adaptación a algún cambio vital (por ejemplo, una separación), o de otra índole para que pueda conocerse mejor y recobrar la creatividad perdida.